Fecha de actualización: Viernes 13 de julio de 2018
Cuando a causa del trabajo un sujeto sufre fatiga mental y física, que no se alivia ni siquiera durmiendo a pierna suelta, estamos ante una víctima del burnout o síndrome de estar quemado. Otros indicios de que lo padece son el distanciamiento mental de las personas con las que se trabaja, la falta de eficacia profesional y, a nivel fisiológico, caída de la presión arterial, defensas bajas y un deseo irrefrenable de comer alimentos dulces.
Todos estos síntomas aparecen cuando, después de estar sometidos a un esfuerzo laboral crónico y desproporcionado, el cuerpo reacciona como si hubiera agotado todas sus reservas de energía.
Muy Interesante
Consultado el: 13/07/18