Fecha de actualización: Jueves 7 de mayo de 2020
Tal y como indica el autor del siguiente artículo, el estado de alarma en España es también un estado de miedo, de desconfianza, antes que de seguridad, de tranquilidad, que es lo que persigue la ley.
Para los médicos, para los enfermeros, para los celadores, para todo el personal sanitario, para cada mujer y para cada hombre que trabajan en un hospital desde el principio de la crisis sanitaria, la protección que ha ofrecido el estado de alarma ha acabado convirtiéndose en una ruleta rusa de los contagios, porque se les facilitaban medios para evitar contraer la enfermedad que, como han conocido después, muchos estaban defectuosos y resultaban ineficaces.
Cuando llegaban a su trabajo y se colocaban una mascarilla, no podían saber si les iba a proteger del virus, y cuando se hacían un test para determinar si tenían la enfermedad, no se podían fiar de los resultados. ¿Por qué en España tenemos uno de mayores porcentajes del mundo de personal sanitario contagiado por coronavirus? Esa ruleta rusa de las pruebas fallidas y de los medios deficientes no puede ser ajena a este resultado fatal.
El Confidencial
Última visita: 07/05/20