Fecha de actualización: Lunes 8 de febrero de 2016
Aunque no hay datos globales que lo evidencien, los expertos consultados coinciden en que los recortes y todo lo que ello supone —mayor carga de trabajo, peores condiciones laborales y más presión asistencial, entre otras consecuencias— han afectado a la salud de los sanitarios catalanes. Los síntomas del síndrome burn out (o síndrome del profesional quemado), que se manifiesta en forma de un fuerte desgaste emocional y físico y una escasa apetencia e interés por el trabajo, son cada vez más visibles en los pasillos de los hospitales y en las consultas. La encuesta realizada por MC en 2013 a más de 2.700 médicos catalanes reveló que el 20% padecían burn out sin saberlo.
“La causa del burn out es que los descansos no están en relación con las cargas de trabajo. Entre el 14% y el 50% de la enfermería de medicina interna, oncología o urgencias está sometida a esta situación”, sostiene Mar Agüero, responsable de salud laboral del sindicato Satse. Entre los médicos, según la encuesta de MC, el 47% reconoce un trato distante con el paciente y el entorno laboral, esto es, despersonalización en el trabajo, uno de los síntomas del burn out. “Está claro que ha habido un aumento de casos. En la encuesta detectamos que el burn out afecta un poco más a los hombres (22%). El perfil es de médicos entusiastas, adictos al trabajo y muy competitivos”, describe Rosa Alcolea, delegada de MC y autora del informe.
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Última visita: 08/02/16