Fecha de actualización: Martes 7 de junio de 2022
Corren nuevos tiempos en el mundo a todos los niveles. Y si nos detemos en el entorno laboral, los cambios son gigantes. La pandemia de coronavirus y el teletrabajo forzado han impulsado nuevas formas de trabajar en las empresas en base a modelos basados en el trabajo en remoto y en la mezcla entre presencialidad y teletrabajo. Un cambio positivo, alineado con el avance que vivimos a nivel social y tecnológico pero cuyas consecuencias no son únicamente positivas.
Y es que pese a que los nuevos modelos de trabajo han traído consigo numerosas evoluciones positivas, también tienen su parte negativa pues la forma de gestionar equipos y personas ha cambiado. Los departamentos de recursos humanos se enfrentan ahora a un ecosistema diferente, donde nos alejamos del contacto físico y de la asistencia a las oficinas para adentrarse en un sistema con mayor espacio entre personas que requiere nuevos métodos, procesos , habilidades y emociones.
Uno de esos aspectos que han cambiado y que deben ser gestionados de forma diferentes es la experiencia de empleado. No ha sido un cambio radical pero sí un cambio muy importante. El paso diario de los empleados en la empresa ha variado debido a la reducción del presencialismo y el contacto con el resto de compañeros y líderes. Esto provoca que los gestores de personas tengan que apostar por estrategias de Employee Experience diferentes para seguir garantizando una experiencia óptima de todos los colaboradores de la compañía. Conceptos como el bienestar mental, la desconexión digital, el contacto social o los beneficios sociales han maximizado su importancia en este entorno híbrido por el que están apostando la mayoría de empresas en la actualidad.
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Última visita: 07/06/2022