Fecha de actualización: Sábado 28 de julio de 2018
Los establecimientos de salud utilizan habitualmente decenas de compuestos químicos que pueden ser peligrosos tanto para el ambiente como para la salud de los
trabajadores y de la comunidad.
Algunos de estos compuestos se han relacionado con efectos tales como cáncer, malformaciones congénitas y asma, entre otros. Alteran la calidad del aire interior de los hospitales y en muchos casos, una vez utilizados, se convierten en residuos peligrosos que, de no manejarse adecuadamente, tienen un alto impacto ambiental. Los efectos de algunos de estos compuestos químicos sobre la salud de las personas y el ambiente son conocidos y han sido objeto de esfuerzos para eliminar o, al menos,
minimizar su uso.
Esta guía pretende ser una herramienta sencilla para la puesta en marcha de un plan
de 6 pasos para la sustitución de químicos peligrosos utilizados en el cuidado de la
salud, así como para el manejo seguro de aquellos que aún no puedan ser sustituidos.
Salud sin Daño
Última visita: 28/07/18