Fecha de actualización: Jueves 1ro de septiembre de 2022
Malestar, apatía, dificultad para dormir, tristeza… La vuelta a la rutina y al trabajo después de semanas de vacaciones y desconexión puede traer consigo algunos de estos síntomas del mal llamado, porque no está definido como trastorno, síndrome postvacacional.
Pero este malestar, que afecta a un tercio de españoles, es pasajero y se pueden minimizar sus efectos. Hacer una adaptación gradual a la rutina o pensar en las facetas estimulantes del trabajo son algunos consejos de los psicólogos para hacer más llevadera la vuelta a la oficina.
Lo primero que hay que identificar son los síntomas o “proceso de adaptación”, como prefieren denominarlo algunos expertos. Apatía, tristeza, incapacidad de disfrutar de los últimos días de vacaciones, dificultad para dormir, estrés, ansiedad, angustia o estar de mal humor son algunos de los aspectos que nos pueden alertar de que estamos bajo los efectos del síndrome postvacacional. Aunque los especialistas recalcan que en realidad es un simple proceso de adaptación de la temporada de descanso a la de trabajo.
La Vanguardia
Autora: Lorena Ferro
Última visita: 01/09/22