Fecha de actualización: Miércoles 11 de septiembre de 2019
La dependencia tecnológica es una realidad que caracteriza a la sociedad actual. La gran mayoría de las personas están hiperconectadas y dependen de sus dispositivos móviles desde el momento en que apagan la alarma de su despertador hasta que envían el último correo antes de dormir. Sin embargo, esta sobreestimulación puede tener consecuencias negativas en la capacidad de concentración y dificulta la desconexión tecnológica.
El agotamiento que provoca la hiperconectividad afecta a la vida laboral y a la personal provocando falta de motivación y disminuyendo los niveles de productividad. A más tecnología, menor es nuestra capacidad de atención
La tecnología y más específicamente su capacidad para mantenernos constantemente “activos” y conectados nos está cansando. En este sentido, el siguiente artículo nos comenta que científicos de la Universidad de Yonsei en Corea descubrieron que el aumento de energía que requiere responder al flujo constante de información está provocando tensión física y psicológica en los empleados.
ORH (Observatorio de Recursos Humanos)
Última visita: 11/09/19