Fecha de actualización: Miércoles 3 de junio de 2020
El estrés por aislamiento motivado por el confinamiento tras la pandemia del COVID-19 tiene efectos psicológicos que pueden incidir en la actividad del sistema inmune y neuroendocrino, según una investigación del Equipo de Atención Psicosocial (EAPS) de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios.
La doctora María Rosa Castellano, psico-oncóloga y directora del EAPS para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación la Caixa, ha explicado que durante el confinamiento "aparecen efectos psicológicos negativos más intensos" que pueden afectar a ambos sistemas.
La doctora ha apuntado que los estudios analizados "recogen las evidencias de 25 años de investigación probando la influencia del estrés (físico, psíquico y social) en el sistema inmune y el sistema neuroendocrino". Ambos "se ven alterados por el estrés situacional o crónico produciéndose diferencias bioquímicas".
La Vanguardia
Última visita: 03/06/20