Fecha de actualización: Miércoles 27 de mayo de 2020
La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, animaba hace unos días a las empresas a reducir la semana laboral a cuatro días con el objetivo de impulsar el turismo nacional y reactivar la economía. La medida no solo ayudaría al sector turístico mientras las fronteras permanecían cerradas, sino que también estaba pensada para ayudar a la conciliación personal y profesional de los trabajadores.
El teletrabajo proporciona más flexibilidad a la hora de trabajar y abre un nuevo mundo de posibilidades en el entorno laboral. Es el test rápido del cambio cultural que en el contexto actual podría acelerar tendencias que, de otra manera, tardarían años en implementarse.
Lo ideal es que siempre que sea posible cada persona pueda diseñar su jornada a su medida en función de en qué momentos puede trabajar mejor, adaptándose mejor a sus tiempos y su entorno. Es una cuestión también de racionalización de horarios, utilizando el teletrabajo como una herramienta para la conciliación, no para reproducir exactamente lo que se hace en la oficina.
Cinco Días
Autora: Ana Muñoz Vita
Última visita: 27/05/20