Fecha de actualización: Sábado 28 de julio de 2018
En un mundo cada vez más acelerado, con el estrés crónico como uno de los grandes males de nuestro tiempo, desconectar de la estresante rutina laboral e invertir tiempo en nosotros mismos y nuestras aficiones se presenta ante nosotros no solo como algo extremadamente deseable sino también como una estrategia "terapéutica" para nuestra salud mental.
Probablemente, el beneficio más inmediato y fácil de reconocer de las vacaciones sea la disminución de los niveles de estrés durante su transcurso en comparación con la rutina laboral.
En un estudio realizado a 87 obreros manuales este efecto se mantenía durante cierto tiempo tras volver al trabajo pero, transcurrido alrededor de un mes, el estrés volvía a establecerse como antes de vacaciones. Así, tanto el burnout o síndrome del trabajador quemado como el absentismo laboral estaba menos presentes al volver de las vacaciones pero, pasadas alrededor de cuatro semanas, volvían a la normalidad pre-vacacional.
El País
Última visita: 28/07/18